¿Cómo resolver conflictos de manera saludable?
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En ocasiones, guardar silencio, evitar una conversación o reaccionar con gritos puede alejarnos de las personas que queremos y dificultar nuestras relaciones en el trabajo. Todas y todos hemos vivido momentos de tensión. Y es que los conflictos son parte natural de la convivencia: aparecen cuando existen diferencias de opiniones, necesidades o emociones (Universidad Anáhuac, 2026). Aunque pueden ser incómodos, aprender a manejarlos puede ayudarnos a fortalecer nuestros vínculos y crecer (LeBoeuf Blanchette, 2025).
¿Por qué nos cuesta tanto entendernos?
Cuando nuestras emociones están a flor de piel, puede ser difícil identificar qué está pasando realmente. Algunos de los motivos más comunes detrás de los conflictos son (LeBoeuf Blanchette, 2025; Universidad Anáhuac, 2026):
- Problemas de comunicación: cuando un mensaje no es claro o entendemos algo diferente a lo que la otra persona quiso decir.
- Suposiciones: cuando damos por hecho lo que la otra persona piensa o siente sin preguntarle directamente.
- Emociones acumuladas: cuando guardamos lo que sentimos durante mucho tiempo, cualquier situación puede convertirse en motivo de discusión.
- Diferencias personales: nuestras formas de pensar, vivir y reaccionar son distintas, por lo que es normal que surjan desacuerdos.
Tus herramientas para resolver conflictos
Resolver un conflicto no significa demostrar quién tiene la razón. Se trata de encontrar una manera de entenderse y llegar a acuerdos (Chávez Ponce y Norzagaray Benítez, 2021; Llanas et al., 2024; Universidad Anáhuac, 2026):
- Practica la empatía: intenta ponerte en el lugar de la otra persona y reconocer que su manera de vivir la situación también es válida.
- Sé asertivo: expresa lo que necesitas y piensas con claridad, pero sin lastimar ni pasar por encima de los demás.
- Escucha de verdad: presta atención a lo que la otra persona quiere decir, incluyendo sus emociones, antes de pensar en qué vas a responder.

Una guía sencilla: pausa, conecta y aborda
La próxima vez que tengas un desacuerdo, puedes probar estos pasos (Chávez Ponce y Norzagaray Benítez, 2021; LeBoeuf Blanchette, 2025; Llanas et al., 2024; Universidad Anáhuac, 2026):
- Pausa: antes de responder impulsivamente, date un momento. Identifica qué estás sintiendo y qué provocó esa emoción.
- Identifica: piensa qué está causando realmente el conflicto, sin concentrarte en buscar culpables.
- Dialoga: habla desde lo que tú sientes y necesitas. También puedes repetir con tus propias palabras lo que entendiste para asegurarte de que no haya malentendidos.
- Colabora: busquen una solución que tome en cuenta las necesidades de ambas partes. Llegar a acuerdos desde el respeto puede ayudar a que estos sean más duraderos.
¿Cómo reaccionas ante los conflictos?
Thomas y Kilmann (2014) señalan que existen diferentes formas de afrontar los conflictos, dependiendo de cuánto buscas defender tus propios intereses y cuánto estás dispuesto a considerar los de la otra persona (Chávez Ponce y Norzagaray Benítez, 2021).
Puedes ser competidor, cuando buscas que prevalezca tu postura; colaborador, cuando intentas encontrar una solución que beneficie a todas y todos; comprometido, cuando buscas un punto medio; evasivo, cuando prefieres posponer o ignorar el problema; o complaciente, cuando cedes para favorecer a la otra persona.
Ningún estilo aparece siempre de la misma manera. Lo importante es reconocer cómo sueles reaccionar y preguntarte si esa forma de actuar realmente te ayuda a resolver la situación.

Lo que conviene evitar
Procura no asumir lo que otras personas piensan o sienten, involucrar a terceros mediante chismes, ignorar el problema esperando que desaparezca o responder cuando estás demasiado alterado o alterada (LeBoeuf Blanchette, 2025).
Construyendo una cultura de paz
Aprender a resolver conflictos no solo puede mejorar tus relaciones, también contribuye a una convivencia más respetuosa. Cuando eliges escuchar, dialogar y colaborar en lugar de competir, ayudas a construir espacios donde todas y todos puedan sentirse tomados en cuenta (Chávez Ponce y Norzagaray Benítez, 2021).
Si te cuesta manejar las diferencias con otras personas, puedes buscar el apoyo de nuestros profesionales. Estarán felices de acompañarte y ayudarte a desarrollar estrategias para afrontar los conflictos de una manera más saludable:
Este artículo se hizo con información de:
Chávez Ponce, D. F., y Norzagaray Benítez, C. C. (2021). Construyendo ciudadanía en la universidad: Una propuesta para la convivencia y resolución de conflictos. Vértice universitario, 23(92), 28-37. https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2683-26232021000400028
LeBoeuf Blanchette, R. (2025). Important Conflict Resolution Skills for the Workplace. Southern New Hampshire University (SNHU). https://www.snhu.edu/about-us/newsroom/career/conflict-resolution-in-the-workplace
Llanas Apuntate, D., Gay Cebollada, S., Guillén Luño, S., Barreto Lagraba, M., y Gay Cebollada, P. (2024). Resolución de conflictos. Revista Sanitaria de Investigación, 5(7). https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9806167
Universidad Anáhuac. (2026). El diálogo como herramienta para resolver conflictos. https://merida.anahuac.mx/think/el-dialogo-como-herramienta
*El contenido de este artículo se redacta sólo con fines informativos. No puede servir como diagnóstico. tratamiento o recomendación de un profesional. Consulta con tu especialista ante cualquier duda.




