Reflexiones sobre obesidad
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Más allá del peso corporal
Hablar de obesidad no es solo hablar de números y básculas. Es hablar de contextos, miradas, juicios y realidades sociales que muchas veces pesan más que el propio cuerpo. En el marco del Día Mundial de la Obesidad, vale la pena que te detengas a mirar este tema con una lente más amplia y humana.
En México, el exceso de peso es una realidad que atraviesa a gran parte de la población: el 43.8% de los y las adolescentes entre 12 y 19 años y el 74.1% de las personas adultas mayores de 20 años viven con sobrepeso u obesidad (Anastacio y Campos, 2023). Estas cifras hablan de un problema de salud pública profundamente relacionado con el entorno en el que vives.

La obesidad: una enfermedad compleja y multifactorial
La obesidad es una enfermedad crónica, compleja, progresiva y recidivante (reaparece después de el tiempo). No aparece por una sola causa ni se sostiene únicamente por hábitos personales. En ella intervienen factores genéticos, biológicos, metabólicos, psicológicos, sociales y ambientales (Carrillo y Carramiñana, 2025; Sánchez Carracedo, 2022).
Sin embargo, socialmente se ha construido una narrativa injusta: la idea de que la obesidad es resultado exclusivo de una falta de autodisciplina o responsabilidad personal. Este supuesto alimenta el estigma del peso y coloca toda la carga sobre ti, ignorando el contexto social y estructural que te rodea.
El modelo biopsicosocial: entender la obesidad de forma integral
Desde el modelo biopsicosocial propuesto por Engel, puedes comprender mejor esta complejidad. Tu cuerpo, tu mente y tu entorno están profundamente interconectados (Sánchez Carracedo, 2022). Aplicar este enfoque a la obesidad permite reconocer que no se trata solo de “comer menos y moverte más”, sino de entender cómo influyen el estrés, la salud mental, las condiciones económicas, el acceso a servicios de salud, la cultura alimentaria y las redes de apoyo en tu bienestar.

Impacto en la salud física y mental
La obesidad está asociada con más de 200 comorbilidades, entre ellas diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, trastornos del aparato locomotor y algunos tipos de cáncer. Además, existe un mayor riesgo de desarrollar depresión y ansiedad (Anastacio y Campos, 2023; Carrillo y Carramiñana, 2025), lo que confirma que la salud física y emocional no pueden separarse.
Estándares estéticos y daño emocional
Los modelos estéticos actuales, que exaltan la delgadez o la musculatura como sinónimos de éxito, salud y belleza, generan insatisfacción corporal, afectan la autoestima y aumentan el riesgo de trastornos de la conducta alimentaria en personas con obesidad (Anastacio y Campos, 2023).
El estigma del peso y sus consecuencias
Todo este estigma de la obesidad empeora los problemas asociados a esta condición y crea barreras para la prevención y el tratamiento. Aparece en distintos ámbitos: familiar, escolar, laboral, social, mediático y sanitario. En el ámbito de la salud, los prejuicios del personal pueden reducir la calidad de la atención y aumentar el estrés (Sánchez Carracedo, 2022).

Atención centrada en la persona: la estrategia de las 5 Aes
Frente a este panorama, es fundamental una atención integral, personalizada y respetuosa. La Estrategia de las 5 Aes propone una forma más empática de acompañar (Carrillo y Carramiñana, 2025):
- Ask (Pedir permiso): hablar del peso con respeto.
- Assess (Evaluar): valorar su situación clínica y comorbilidades.
- Advise (Asesorar): informar sobre riesgos y beneficios sin juicios.
- Agree (Acordar): establecer objetivos realistas y personalizados.
- Assist (Ayudar): facilitar el acceso a recursos y servicios adecuados.
Un reto colectivo
Reducir la estigmatización implica promover el respeto y la dignidad, dejar de asociar el cuerpo delgado con valor personal y fomentar entornos saludables que faciliten cambios positivos. También requiere fortalecer la detección temprana, el monitoreo constante y el tratamiento interdisciplinario desde la medicina, la nutrición y la psicología (Anastacio y Campos, 2023).

Aligerar el peso del estigma
El estigma de la obesidad es un obstáculo real para la prevención y el tratamiento, y abordarlo es una cuestión de derechos humanos y justicia social. Reconocer la obesidad como una enfermedad crónica y multicausal, y dejar de señalar cuerpos, mejora no solo la salud emocional, sino también la calidad de la atención médica y los resultados en salud.
Tal vez hoy se trata más bien de aligerar el peso de los prejuicios y construir, entre todas y todos, una mirada más empática, informada y consciente. Agenda tu cita con nuestros especialistas en salud mental y nutrición:
Este artículo se hizo con información de:
Anastacio Landa, F. y Campos Uscanga, Y. (2023). Estigmatización y discriminación por obesidad. Elementos, 1-9. https://elementos.buap.mx/directus/storage/uploads/00000009415.pdf
Carrillo Fernández, L., y Carramiñana, B. (2025). Perspectiva psicosocial de la persona que vive con obesidad. Diabetes práctica, 16(02), 35-72. https://www.diabetespractica.com/files/129/art1.pdf
Sánchez Carracedo, D. (2022). El estigma de la obesidad y su impacto en la salud: una revisión narrativa. Endocrinología, diabetes y nutrición, 69(10), 868–877. https://doi.org/10.1016/j.endien.2021.12.007
*El contenido de este artículo se redacta sólo con fines informativos. No puede servir como diagnóstico, tratamiento o recomendación de un profesional. Consulta con tu especialista ante cualquier duda.




