Beneficios y maneras de practicarla en tu día a día
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Marco Tulio Cicerón, filósofo, escritor y orador de la antigua Roma, dijo alguna vez: “Tal vez la gratitud no sea la virtud más importante, pero sí es la madre de todas las demás”. Aunque esta reflexión surgió hace siglos, su vigencia permanece hasta hoy y sigue invitándote a mirar la vida desde una perspectiva más consciente y apreciativa.
¿Qué es la gratitud?
La gratitud puede entenderse de dos formas. Como rasgo de personalidad, se refiere a tu inclinación para notar, valorar y apreciar lo positivo de la vida, incluso en lo cotidiano. Como estado emocional, tiene que ver con la sensación que experimentas cuando reconoces que has recibido algo valioso, especialmente cuando proviene de otra persona. Así lo explica el psiquiatra Álvaro Tala (2019), quien señala que la gratitud no sólo se siente, también se aprende y se cultiva.

Los múltiples beneficios de ser agradecido/a
Practicar la gratitud tiene efectos positivos tanto en tu salud mental como física. De acuerdo con el portal de Naciones Unidas (2021), cuando incorporas la gratitud en tu vida diaria puedes experimentar:
- Mayor felicidad y satisfacción contigo mismo/a, con tu vida y con tu comunidad.
- Incremento en la esperanza, el optimismo y la autoestima.
- Mejor rendimiento escolar y/o laboral.
- Relaciones más sólidas, basadas en la compasión y la conexión emocional.
- Mejor calidad de sueño y descanso.
- Fortalecimiento del sistema inmune.
- Disminución de emociones como la envidia, la depresión y la soledad.
- Mayor resiliencia y mejores estrategias para afrontar problemas.
- Aumento de neuroquímicos esenciales como la dopamina, la oxitocina y la serotonina.
¿Cómo se trabaja la gratitud en psicoterapia?
Tala señala que existen intervenciones psicoterapéuticas enfocadas en promover la gratitud y que estas han mostrado resultados positivos. Su práctica constante incrementa el bienestar psicológico y reduce el malestar emocional, incluyendo síntomas asociados a la depresión.
En psicología clínica, la gratitud puede fortalecerse a través de distintas estrategias, como la expresión verbal u escrita, el contacto físico (por ejemplo, abrazos), la psicoeducación y ejercicios estructurados. Algunos de los más utilizados son:
Carta de gratitud:
Consiste en escribir una carta dirigida a alguien para expresarle por qué te sientes agradecido/a y cómo su presencia o acciones han impactado tu vida. En algunos casos la carta no se entrega; en otros, puede compartirse de forma presencial o virtual. Se recomienda realizar este ejercicio de una a tres veces por semana, durante 10 a 15 minutos.
Diario de gratitud:
Aquí la consigna es escribir una lista de situaciones, personas o experiencias (cotidianas o extraordinarias) por las que te sientes agradecido/a. Idealmente, puedes agregar una breve explicación de cada punto. Se sugiere hacerlo de una a tres veces por semana, enlistando de tres a cinco elementos.
Como dato interesante, muchas personas prefieren el diario de gratitud, ya que la carta puede generar vulnerabilidad al depender de la reacción del/de la destinatario/a, algo que no está bajo tu control. En cualquier caso, recuerda que entre más tiempo mantengas estas prácticas, mayores serán sus beneficios.

¿Necesitas ir a terapia para practicar la gratitud?
Contar con el acompañamiento de un/a profesional de la salud mental puede ayudarte a aplicar estas técnicas de manera adecuada y a potenciar sus efectos. Sin embargo, no necesitas estar en terapia para comenzar a cultivar la gratitud en tu vida diaria. Algunas acciones sencillas que puedes incorporar son:
- Crea recordatorios visuales: coloca notas, imágenes o símbolos en espacios visibles (como tu espejo o escritorio) que te recuerden agradecer.
- Realiza actos de bondad: ayudar, escuchar o dar un cumplido no sólo beneficia a otras personas, también fortalece tu propia gratitud.
- Practica la atención plena (mindfulness): dedica unos minutos al día a respirar, observar tu entorno y reconocer aquello que suele pasar desapercibido. Esto te conecta con el presente y favorece una actitud agradecida.
Es momento de dar las gracias
Promover la gratitud en terapia puede ser altamente beneficioso para la salud emocional, siempre y cuando exista motivación para practicarla y el/la especialista realice ajustes y variaciones en los ejercicios. También es importante considerar que los resultados pueden variar según el género, la etapa de vida y el contexto cultural de cada persona.

Ahora queremos leerte:
¿por qué cosas o situaciones te sientes agradecido/a el día de hoy?
Este artículo se hizo con información de:
Cicerón, M. T. (2009). Acerca de los deberes. (1.a ed.). Programa Editorial de la Coordinación de Humanidades de la UNAM.
Naciones Unidas. (2021). La Ciencia de la Gratitud. https://www.unodc.org/unodc/es/listen-first/super-skills/gratitude.html
Tala, Á. (2019). Gracias por todo: Una revisión sobre la gratitud desde la neurobiología a la clínica. Revista médica de Chile, 147(6), 755-761. https://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872019000600755
*El contenido de este artículo se redacta sólo con fines informativos. No puede servir como diagnóstico, tratamiento o recomendación de un profesional. Consulta con tu especialista ante cualquier duda.




