PIEL Y SALUD MENTAL

Una relación que va más allá de lo que ves

Tiempo de lectura: 3:30 min.

La piel de tu cuerpo es un punto de contacto entre el mundo interior y el mundo exterior; recibe estímulos y reacciona ante ellos, por lo que suele ser un indicador objetivo de tu  estado de ánimo, por ejemplo, cuando te sientes apenado/a es posible que tu cara tienda a enrojecer o cuando sientes miedo, tu piel puede llegar a palidecer. Debido a esto, la frase ¨la piel es un reflejo de tu interior¨ aplica también para cuestiones psicológicas.

Somatización cutánea 

Sin embargo, cuando no eres capaz de resolver una alteración emocional adecuadamente, puedes mostrar síntomas físicos, es decir, somatizar. Los doctores Rumbo y Castellano (2017) indican que la somatización se refiere a la conversión de los problemas mentales en síntomas orgánicos de forma involuntaria. Por lo que, la somatización cutánea es entendida como todas las enfermedades dermatológicas que te ocurren o se intensifican por algún factor psicológico o psiquiátrico, así como por la influencia del ambiente que te rodea.

Mente y cuerpo como unidad

Es por ello que en la actualidad se tiene una concepción de la persona como un ser biopsicosocial, debido a que integra mente y cuerpo como un todo o como una unidad y se entiende que lo que afecta a la mente conlleva consecuencias para el cuerpo y viceversa, con influencia del entorno social que le envuelve.

Existen dos mecanismos asociados (García, 2023):

  1. El trastorno de la imagen corporal con la estigmatización relacionada a la dermatosis, provoca que te aisles socialmente y desarrolles desórdenes afectivos.
  2. Trastornos mentales como el trastorno límite de la personalidad, intentos suicidas, delirio por infestación o el trastorno dismórfico corporal pueden llevarte a lesionar la piel.
Imagen Persona con comezón y enrojecimiento en la piel.

Lo anterior les permite a los especialistas asegurar la estrecha relación existente entre mente-piel y favorecer la comprensión de datos como los siguientes: 

  • Pacientes con enfermedades dermatológicas tienen un 20% más de alteraciones mentales y psiquiátricas: ansiedad, depresión con ideación suicida, fobias y aislamiento social, en comparación con la demás población, debido a la estigmatización de dichas enfermedades.
  • La psoriasis o dermatitis atópica tiene una fuerte relación con el estrés cotidiano.
  • La forma en como el cuidador primario se vincula con su bebé puede desencadenar diversos fenómenos dermatológicos a lo largo de la vida del o de la  menor. Un apego seguro (en conjunto con otros recursos personales) puede retrasar o bloquear la parte genética de activación de diferentes dermatosis.

Patologías con más repercusión psicológica

Rumbo y Castellano explican que las enfermedades dermatológicas con mayor afectación psicológica, debido a las características biopsicosociales que rodean a las personas que las padecen (enfermedades estigmatizantes) son las que a continuación se mencionan:

  • Psoriasis (principalmente con su aparición repentina): enfermedad crónica caracterizada por la formación de parches elevados, rojos y escamosos en la piel, que causan dolor, irritación y picazón. 
  • Vitíligo: enfermedad crónica que provoca la pérdida de pigmento en la piel, formando parches blancos o despigmentación en diferentes zonas del cuerpo. No es dolorosa ni contagiosa.
  • Acné: enfermedad de la piel que daña sobre todo a los folículos pilosos y las glándulas sebáceas. Se caracteriza por la generación de granos, espinillas, puntos negros, quistes y otras lesiones en la piel.
Imagen Mujer con piel deslumbrante.

Pieles y mentes relucientes 

La piel puede dar señales de tu estado de salud mental, así como diversas alteraciones psicológicas pueden resultar de enfermedades dermatológicas, principalmente  por el estigma social que se tiene sobre éstas, de ahí la importancia de que especialistas mantengan una mirada holística al evaluarte y lleven a cabo tratamientos integrales para favorecer su cumplimiento y adherencia, mejorando tu calidad de vida.


Este artículo se hizo con información de:

García, K. (2023). Piel y psicosomática. La psicodermatología hoy. Boletín de información clínica, 34(7), 51-52. http://biclin.mx/index.php/informacion_clinica/article/view/1368/753

Rumbo, J. y Castellano, E. (2017). Dermatología psicosomática, la relación mente y piel. Enfermería dermatológica, 11(31), 7-10. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6324064

*El contenido de este artículo se redacta sólo con fines informativos. No puede servir como diagnóstico. tratamiento o recomendación de un profesional. Consulta con tu especialista ante cualquier duda.

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