Salud mental, bienestar y nuevas formas de construir el futuro
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Quizás has sentido la presión en reuniones familiares cuando surge la pregunta: “¿Y para cuándo los hijos?”. O tal vez has revisado tus finanzas y te has preguntado si realmente deseas asumir una responsabilidad tan grande. Cada vez más personas jóvenes se plantean si la maternidad o la paternidad encajan con su proyecto de vida, no porque rechacen la idea de formar una familia, sino porque buscan tomar una decisión que también cuide su bienestar emocional.
Lejos de ser una muestra de egoísmo, esta reflexión responde a una realidad que ha cambiado mucho en las últimas décadas. En México, el promedio de hijos por mujer pasó de alrededor de siete en 1960 a menos de dos en 2022. Hoy, muchas y muchos jóvenes priorizan su salud mental, su estabilidad y sus metas personales antes de dar un paso que transformará su vida por completo.
Factores que influyen en esta decisión
La decisión de no tener hijos/as no surge de la nada. En muchos casos, es una respuesta a las condiciones sociales, económicas y ambientales que forman parte de la vida cotidiana:
- Incertidumbre económica: No se trata únicamente de una percepción. El costo de vida es una de las principales preocupaciones para el 94.4 % de la población, mientras que la inestabilidad laboral afecta al 91.9 % (Herrera, 2024). Ante este panorama, muchas personas experimentan estrés y preocupación al pensar si podrán ofrecer las condiciones que consideran necesarias para criar a un hijo o hija.
- Preocupación por el futuro del planeta: El cambio climático también influye en esta decisión. De acuerdo con Chávez et al. (2024), el 91.2 % de las y los jóvenes manifiesta preocupación por problemas como la escasez de agua y las consecuencias ambientales que enfrentarán las próximas generaciones. Para algunas personas, esto genera dudas sobre traer hijos/as a un mundo que perciben como cada vez más incierto.
- La dificultad de independizarse: El investigador Tahull Fort (2022) describe una situación que denomina “emancipación ficticia”. Aunque muchas personas jóvenes viven fuera de casa, continúan dependiendo del apoyo económico o logístico de sus familias para cubrir ciertas necesidades. Cuando la independencia aún no está completamente consolidada, la idea de asumir la crianza puede parecer difícil de sostener.

Salud mental: sanar antes de criar
Las nuevas generaciones han comenzado a darle mayor importancia a la salud mental y al trabajo personal. En este contexto, la decisión de no tener hijos/as puede estar relacionada con el deseo de cuidar de sí mismas antes de asumir el cuidado de alguien más:
- Romper ciclos familiares: Algunas personas deciden no convertirse en madres o padres porque temen repetir experiencias dolorosas que vivieron durante su infancia. Reconocer heridas emocionales y trabajar en ellas requiere tiempo, esfuerzo y valentía. En muchos casos, priorizar la propia sanación es una forma de actuar con responsabilidad emocional (Chávez, 2024).
- Cuando te tocó crecer demasiado pronto: En México, se estima que alrededor de 774,000 niñas y niños menores de diez años cuidan a hermanos menores de cinco años (Herrera, 2024). Esta situación, conocida como parentificación, ocurre cuando un menor asume responsabilidades propias de una persona adulta. Como consecuencia, algunas personas llegan a la adultez con una sensación de cansancio emocional y con la necesidad de recuperar el tiempo y la libertad que no pudieron disfrutar durante su infancia.
- Buscar sentido de otras maneras: Durante mucho tiempo, formar una familia fue visto como uno de los principales propósitos de vida. Sin embargo, hoy existen muchas formas de encontrar bienestar y realización personal. El desarrollo profesional, los viajes, los proyectos personales, las relaciones significativas y el autocuidado también pueden brindar sentido y satisfacción. Como señala Tahull Fort (2022), las nuevas generaciones están construyendo su propio camino de acuerdo con sus valores y prioridades.
Nuevas formas de cuidar y crear vínculos
La necesidad de dar y recibir afecto sigue siendo importante. Por ello, muchas personas encuentran compañía y bienestar emocional en sus animales de compañía. El creciente número de hogares con perros y gatos refleja una forma distinta de construir vínculos y ejercer el cuidado. En México, existen 43.8 millones de perros frente a 38.2 millones de niñas y niños (Herrera, 2024).
Para muchas personas, convivir con un animal de compañía representa una fuente de apoyo emocional, compañía y bienestar, sin las exigencias económicas y de tiempo que implica la crianza de un hijo o hija.

Tu bienestar también importa
Decidas o no tener hijos/as, lo más importante es que esa elección responda a tus deseos, necesidades y valores, y no a la presión social o familiar. Recuerda que la plenitud también puede construirse a través de los proyectos que desarrollas, las relaciones que cultivas y el cuidado que brindas a tu propia salud mental, además de formar una familia.
Haz que tu mayor legado sea tu bienestar emocional. Si necesitas apoyo para tomar decisiones importantes o atravesar momentos de incertidumbre, nuestros terapeutas pueden acompañarte en el proceso:
Este artículo se hizo con información de:
Chávez, P. (2024). Jóvenes comparten sus razones para no tener hijos… Gaceta UNAM. https://www.gaceta.unam.mx/jovenes-comparten-sus-razones-para-no-tener-hijos/
Chávez, P., Valencia, I., Noxpanco, E., y Maldonado, D. (2024). Decisión de no tener hij@s crece entre jóvenes. UNAM Global. https://unamglobal.unam.mx/global_tv/decision-de-no-tener-hijs-crece-entre-jovenes/
Herrera, P. (2024). Jóvenes sin hijos: un cambio ideológico y de conciencia social. UNAM Global. https://unamglobal.unam.mx/global_revista/jovenes-sin-hijos-un-cambio-ideologico-y-de-conciencia-social/
Tahull Fort, J. (2022). ¿Jóvenes y adultos buscando el sentido de la vida? El deficiente proceso de emancipación hacia la madurez. Cauriensia. Revista Anual De Ciencias Eclesiásticas, 17, 585–608. https://doi.org/10.17398/2340-4256.17.585
*El contenido de este artículo se redacta sólo con fines informativos. No puede servir como diagnóstico, tratamiento o recomendación de un profesional. Consulta con tu especialista ante cualquier duda.




