El lazo que no elegiste, pero que te marca para siempre
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Hay vínculos que sí eliges construir a lo largo de tu vida: tus amistades, tus parejas, tus colegas… Pero hay otros que simplemente llegan contigo. Uno de los más importantes (y a veces también más complejos) es el que compartes con tus hermanas o hermanos. No los elegiste, pero su presencia (o incluso su ausencia) deja una huella profunda en quién eres, cómo te relacionas y cómo entiendes el mundo.
Por la intensidad y duración de este lazo, las y los especialistas en desarrollo infantil han mostrado gran interés en estudiarlo. La doctora Susan McHale y su equipo descubrieron que niñas y niños pasan más tiempo fuera de la escuela con sus hermanas/os que con cualquier otra persona, incluyendo a sus madres, padres o amistades. Además, señala que los vínculos fraternos suelen ser los más duraderos de la vida, desde la infancia hasta la vejez (Weir, 2022). Esto hace que tus hermanas/os tengan la capacidad de conocerte y entenderte desde lugares que otras personas no alcanzan.

Ahora bien, ¿cómo influye esta relación en tu salud mental? Estudios han demostrado que los vínculos fraternos cálidos (aquellos con afecto, complicidad y bajo nivel de conflicto) pueden ofrecer apoyo emocional y protección contra la soledad y la depresión. En cambio, relaciones marcadas por la tensión o el distanciamiento se han asociado con síntomas depresivos e incluso conductas de riesgo como el consumo de sustancias (Weir, 2022).
¿Qué puede generar conflictos entre hermanas/os?
Aunque cada relación es única, existen factores comunes que pueden generar tensiones, especialmente durante la infancia y adolescencia:
- Rivalidad: los celos y la búsqueda de atención pueden detonar conflictos, especialmente si perciben trato desigual por parte de las personas cuidadoras.
- Diferencias de edad o etapa de desarrollo: cuando hay una brecha generacional, puede costar más entender al otro/a la otra.
- Estilos de personalidad distintos: convivir con alguien que piensa, siente o actúa diferente también requiere habilidades de adaptación.
- Espacios y objetos compartidos: desde juguetes hasta recámaras, el uso de lo común puede generar roces frecuentes.
- Percepción de trato desigual: cuando una mamá o papá es más indulgente con un/a hijo/a, aunque sea sin querer, puede fomentar resentimientos (Aldeas Infantiles SOS, 2022).

¿Cómo pueden las personas cuidadoras mejorar la relación entre hermanas/os?
La calidad del vínculo fraternal está estrechamente relacionada con el ambiente que se construye en casa. Como madre, padre o persona cuidadora, puedes contribuir a que se forme una relación más armoniosa, cercana y respetuosa entre tus hijas/os:
- Observa y escucha: los conflictos entre hermanas/os son normales, especialmente entre los 6 y 12 años. Acompáñalos con una actitud comprensiva.
- No intervengas de inmediato: dales oportunidad de resolver sus diferencias por sí mismas/os, fomentando la autonomía emocional.
- Fomenta momentos compartidos sin intervención adulta para fortalecer su complicidad.
- Evita las comparaciones: cada hija/o es única/o y debe sentirse valorada/o por lo que es, no en comparación con otras/os.
- Brinda atención equilibrada: aunque una/o parezca necesitar más cuidado, la otra o el otro también requiere sentirse vista/o y amada/o.
- Promueve el diálogo, la escucha activa y el respeto mutuo.
- Enséñales a reconocer y respetar sus diferencias.
- Cultiva el sentido del humor familiar. Reír juntas/os fortalece los lazos y suaviza tensiones.
Además, la Dra. María Helena Anaya Hamue menciona que lo que más nutre una relación fraterna es la convivencia: compartir espacios y momentos genera emociones intensas, aprendizajes comunes y una conexión más profunda. A pesar de las diferencias (como edad, género o gustos), los padres pueden no garantizar una amistad entre hermanas/os, pero sí fomentar un ambiente de respeto, fraternidad y compañerismo (Agüero Medina, 2022).
¿Y en la adultez? ¿Es posible sanar o reconstruir el vínculo?
Sí. Pero requiere voluntad, empatía y, a veces, perdón. No se trata de regresar al pasado, sino de entender qué pasó, cómo te afectó y qué estás dispuesta/o a construir ahora.
Aquí algunos pasos clave:
- Abrir el diálogo: expresar lo que sientes, lo que te dolió y lo que te gustaría cambiar.
- Practicar la empatía: preguntarte qué había detrás del comportamiento de tu hermana/o. ¿Tal vez también estaba pasando por un momento difícil?
- Reconocer la historia compartida: ¿siempre hubo conflicto, o también hubo momentos de cercanía? Recordar esos instantes puede ayudar a sanar resentimientos.
- Ofrecer o pedir perdón: hacerlo desde un lugar genuino, sin esperar que el otro/la otra responda de una forma específica, pero con la intención de liberar el vínculo (Unobravo, 2023).

¿Y si simplemente no se puede?
También es válido. No todas las personas logran tener una relación cercana con sus hermanas/os, y eso no te hace “menos familia” ni menos valiente. Hay veces en que tomar distancia es una forma de autocuidado, de poner límites, de proteger tu paz mental. Alejarte también puede ser una forma de quererte.
Si eres madre o padre, apoyar a tus hijas/os desde la empatía, el respeto y la escucha fortalece el vínculo entre hermanas/os y mejora el clima familiar.
Y si eres una persona adulta, ir a terapia puede ayudarte a explorar cómo este lazo te impactó y qué lugar ocupa hoy en tu vida. En Integral-mente contamos con terapeutas familiares, accede aquí:
Porque, aunque no hayas elegido a tus hermanas/os, sí puedes elegir qué hacer con ese lazo: reconstruirlo, resignificarlo, ponerle límites o simplemente comprenderlo desde un lugar más compasivo. Al final, la historia que viviste con ellas/os también forma parte de tu propia historia, y tú decides cómo continuarla.
Este artículo se hizo con información de:
Agüero Medina, D. I. (2022). La fraternidad como clave para mejorar las relaciones sociales. UPRESS, Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla. https://upress.upaep.mx/secciones/vida-universitaria/8796-la-fraternidad-como-clave-para-mejorar-la-relaciones-sociales
Aldeas Infantiles SOS. (2022). Consejos para mejorar la convivencia entre hermanos. https://www.observatoriodelainfancia.es/ficherosoia/documentos/7866_d_Consejos-para-mejorar-la-convivencia-entre-hermanos.pdf
Unobravo. (2023). Conflictos entre hermanos adultos. https://www.unobravo.com/es/blog/conflictos-entre-hermanos-adultos
Weir, K. (2022). Mejorar las relaciones entre hermanos. American Psychological Association. https://www.apa.org/monitor/2022/03/feature-sibling-relationships
*El contenido de este artículo se redacta sólo con fines informativos. No puede servir como diagnóstico, tratamiento o recomendación de un profesional. Consulta con tu especialista ante cualquier duda.




